¿Quieres casarte conmigo?

La gran pregunta en este caso cambia para convertirse en: “¿Quieres casarte con mi papi?” y claro, a ver quién puede resistirse a esa carita. Se trata de la propuesta de matrimonio de Michael Miles a su novia Triston Lowery. El chico tenía claro cuál era el momento ideal para pedirle matrimonio a Triston, quién estaba a punto de dar a luz al primer bebé de la pareja, Lynleigh. Así que decidió aprovechar una ocasión tan maravillosa como es la llegada al mundo de un hijo. Con la colaboración de la enfermera y la participación de su hija recién nacida, el resultado fue todo un éxito.

Pedida de mano original

Proposición de matrimonio especial

El video de esta pareja norteamericana, del estado de Misisipi, ha conquistado las redes pero no es el único caso. Lo cierto es que parece que a la gente le gusta ver declaraciones de amor y proposiciones de matrimonio originales y fuera de lo común. Y hay que reconocer que algunas son muy ingeniosas. Hace solo unos meses el joven australiano Liam Cooper pidió matrimonio a su novia Amy con un elaborado videoclip versionado para la canción “Rude” del grupo Magic!. La chica creyó que iba al cine a ver una película pero después de los anuncios se encontró con un peliculón:

Aquí podéis ver el videoclip original que se proyectó en los Greater Union Cinemas de Shellharbour (Australia):

Nos parece una mezcla de humor y romanticismo genial. Una idea muy original pero que requiere también ingenio, tiempo y trabajo. Nos hizo pensar en ese vídeo que se viralizó hace ya un tiempo y que seguro que habréis visto. Los lipdubs estaban muy de moda y este es uno de los que serán recordados:

A partir de ahí surgió otro boom, los Flash Mobs. Debemos confesar que esas propuestas de matrimonio bailando en medio de centros comerciales no son nuestras favoritas, pero les reconocemos el mérito y el valor que le echan así como la preparación y el equipo de extras que requieren.

Pero el hecho de trabajarte mucho la puesta en escena o intentar ser de lo más romántico no te asegura que la chica diga que sí… Aquí tenemos una recopilación que prueba que no siempre hay un final feliz.

Nadie puede negar que hace falta valor para atreverse a realizar la gran pregunta. ¿Os animáis a hacerlo de forma original?