Inspiración bodas

3 bodas reales británicas que marcaron un antes y un después

Hace poco más de un mes tuvo lugar la que sin duda sería la boda del año. Hablamos del enlace Real entre el Príncipe Harry y Meghan Markle. En ocasiones como ésta, siempre se tiende a usar comparaciones con los cuentos de hadas, por lo de “príncipes, princesas, reyes y reinas”. Lo cierto es que las historias de las princesas de Disney han calado tan profundamente en la cultura occidental que son muchas las chicas que “sueñan” con encontrar a su príncipe. Por suerte parece que el pensamiento está cambiando, pero tampoco tiene nada de malo si decides vivir tu gran día con una boda de cuento de hadas. Volviendo al tema que nos ocupa, la realeza británica es posiblemente la que goce de mejor estatus y aceptación y también saben organizar bodas que dejan huella. Repasamos 3 de ellas:

La hermosa unión de Victoria y Alberto

Tras la muerte de su padre y su tío, Victoria es coronada como la reina de Inglaterra e Irlanda, apenas tenía 18 años. A los 20 se enamoró de su primo, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, y cumpliendo con su tradición de reina, le pidió matrimonio. Meses después se casaron por todo lo alto, y dejaron a un lado parte de las tradiciones de su época, el siglo XIX. ¿Por qué es tan importante este enlace? Pues porque la reina Victoria creó tendencia en moda nupcial.

Bodas reales

Boda Victoria y Alberto

En la Edad Media, los trajes de novia eran de color oscuro, verde oliva, granate o púrpura y de mangas largas. En el renacimiento y Barroco se mantuvo la tradición aunque añadiendo adornos, incrustaciones y bordados. También se cubrían la cabeza con un velo o pañuelo blanco. Esto fue hasta el siglo XIX, cuando en 1840 la Reina Victoria decidió romper con el protocolo y lucir un traje de novia blanco de satén, adornando su cabeza no había una corona o tiara de grandes diamantes sino una corona de flores de azahar.

Bodas reales

Vestido de novia de la reina Victoria

Carlos y Diana de Gales

Aunque su matrimonio no tuvo el final feliz que todos esperaban, resulta definitivamente imposible pensar en la realeza sin recordar a la querida Diana de Gales, una mujer que se apartó de los convencionalismos y se dedicó a hacer lo que sentía. Su boda fue una de las más mediáticas y más esperadas de toda la historia. Miles de personas acamparon a las afueras de la capilla para ver el gran evento. El vestido rompió los esquemas: miles de encajes de perlas, un cuello en V y ocho metros de cola, hicieron lucir a Diana como la primera princesa moderna.Los años posteriores (hasta décadas) miles de chicas acudían a esciger sus vestidos de novia con el de Diana como referencia.

Bodas reales

Boda Diana y Carlos

Su boda fue sellada por el beso histórico que se dieron en el balcón del palacio. Recordemos que las personas de la realeza tienen prohibido mostrar afecto en público. Sin embargo, la aclamación del público hizo “necesario” quebrantar la norma, abriendo puertas a los matrimonios reales que hemos ido viendo en el futuro.

Bodas reales

Boda Diana y Carlos

Meghan Markle y el Príncipe Harry

Siguiendo la tónica de bodas espectaculares de la realieza británica, llegamos a la más reciente, es hora de hablar de la boda de Harry y Megan. Celebrada el pasado mes de mayo en el Castillo de Windsor, a 35 kilómetros de Londres. De nuevo la novia rompía con la norma, esta vez por su propia naturaleza: actriz, afrodescendiente, americana y divorciada; un cóctel que no gustó demasiado a los más conservadores.

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Boda Meghan y Harry

No acabó aquí la cosa, Meghan, igual que en su día hizo Diana y después Kate Middleton, decidió omitir el voto de obediencia a su marido. Además, la ceremonia contó con el sermón del carismático obispo Michael Curry y ¡hasta un coro gospel!

Bodas reales

Boda Meghan y Harry

Estas bodas reales pasarán a la historia, no solo por su espectacularidad sino también por lo que significaron en su momento.